Para la propagación de la Retamasphaerocarpa se ha seleccionado la reproducción en vivero de semillas recogidas en campo para la posterior colocación de los plantones de una savia en el área de refuerzo. Esta decisión se justifica por los siguientes motivos:
Se descarta la siembra directa puesto que, dentro de las posibilidades del descenso de la regeneración viable en la población natural esta la predación de planta por herbívoros, ademas de existir ya una dispersión natural por parte de la población nativa.
Las pendientes existentes, así como el bajo grado de infiltración del suelo generan un marco ecológico en el cual introducir una planta con cepellón generando un tratamiento del suelo puntual puede facilitar su futuro arraigo.
Se descartan plantaciones a raíz desnuda por su peor índice de arraigo en condiciones climáticas y de sustrato como las presentes.
Aunque la producción de la planta pudiera ser derivada, se exponen igualmente los protocolos considerados de mayor éxito para este propósito.
1-Recolección de semillas
Para esta tarea se buscaron individuos de Retama sphaerocarpa de la zona con la mejores condiciones posibles, las cuales son han sido expuestas en el anterior apartado. Una vez seleccionados los ejemplares se procederá a la recogida de los frutos en verano (mediados de agosto), que es el momento del año en el que están maduros. El tratamiento para la extracción de la semilla es el trillado puesto que es el mas utilizado para este tipo de semillas.
2-Germinación de semillas
Para la germinación de las semillas nos apoyaremos en el trabajo de Ramos y Santos (2003) donde se apuntan como mejores tratamientos previos a la germinación (2) el escarificado en ácido sulfúrico durante 60 minutos y remojo durante 24 horas, ó por otro lado, el escarificado en agua caliente y remojo durante 24 horas.
3-Viverización
Para el proceso de crecimiento de la planta en vivero utilizaremos la metodología aplicada en “El Serranillo” por Dominguez-Lerena et al (2001): con plantas cultivadas en envases Forest Pot 300, con un volumen de 300 ml y una densidad de 422 plantas/m2. El sustrato de cultivo utilizado es turba rubia fertilizada. Se suman dos fertilizaciones de apoyo, una en junio y otra en agosto, con una cantidad total de macronutrientes aportados por planta a lo largo de todo el cultivo de: 62’5 mg de nitrógeno, 26’2 mg de fósforo y 59’3 mg de potasio. Se aplicarán riegos cada 2-3 días y los fungicidas “Captan” y “Thiram” cada 15 días, complementado durante el verano con
“Benomilo”.
Las plantas saldrán a campo con una savia, ya que su fuerte raíz pivotante no recomienda más de un periodo vegetativo en envase.
Para la propagación de la Retama sphaerocarpa se ha seleccionado la reproducción en vivero de semillas recogidas en campo para la posterior colocación de los plantones de una savia en el área de refuerzo. Esta decisión se justifica por los siguientes motivos:
Aunque la producción de la planta pudiera ser derivada, se exponen igualmente los protocolos considerados de mayor éxito para este propósito.
1- Recolección de semillas
Para esta tarea se buscaron individuos de Retama sphaerocarpa de la zona con la mejores condiciones posibles, las cuales son han sido expuestas en el anterior apartado. Una vez seleccionados los ejemplares se procederá a la recogida de los frutos en verano (mediados de agosto), que es el momento del año en el que están maduros. El tratamiento para la extracción de la semilla es el trillado puesto que es el mas utilizado para este tipo de semillas.
2- Germinación de semillas
Para la germinación de las semillas nos apoyaremos en el trabajo de Ramos y Santos (2003) donde se apuntan como mejores tratamientos previos a la germinación (2) el escarificado en ácido sulfúrico durante 60 minutos y remojo durante 24 horas, ó por otro lado, el escarificado en agua caliente y remojo durante 24 horas.
3- Viverización
Para el proceso de crecimiento de la planta en vivero utilizaremos la metodología aplicada en “El Serranillo” por Dominguez-Lerena et al (2001): con plantas cultivadas en envases Forest Pot 300, con un volumen de 300 ml y una densidad de 422 plantas/m2. El sustrato de cultivo utilizado es turba rubia fertilizada. Se suman dos fertilizaciones de apoyo, una en junio y otra en agosto, con una cantidad total de macronutrientes aportados por planta a lo largo de todo el cultivo de: 62’5 mg de nitrógeno, 26’2 mg de fósforo y 59’3 mg de potasio. Se aplicarán riegos cada 2-3 días y los fungicidas “Captan” y “Thiram” cada 15 días, complementado durante el verano con
“Benomilo”.
Las plantas saldrán a campo con una savia, ya que su fuerte raíz pivotante no recomienda más de un periodo vegetativo en envase.